
Cuando una puerta no cierra bien, lo primero que piensas es “algo se ha movido”. Y es verdad, con el tiempo, muchas puertas ceden por el uso, la humedad o el propio peso. A veces la solución es sencilla; otras, aunque la ajustes, vuelve a fallar al poco tiempo.
En Puertas THT te explicamos con esta guía cómo diagnosticar el problema, cómo ajustarla según el tipo de fallo y cuándo conviene cambiarla.
Las puertas, especialmente las de madera, absorben humedad, se hinchan o simplemente se vencen por el peso. Es muy común que una puerta que ha funcionado perfecta durante años un día empiece a rozar o quedarse a medio cerrar sin un motivo aparente.
La humedad diaria puede hinchar ligeramente la madera. El peso constante puede hacer que la hoja “caiga” y abra holgura en la parte superior. Y si una bisagra está desgastada, floja o desalineada, toda la puerta se descuadra.
Antes de tomar herramientas, observa qué parte falla. Esto te ahorra tiempo y evita ajustes innecesarios.
Prueba esto:
Hay casos donde sólo apretar un tornillo lo soluciona, y otros donde ni cambiando todos los tornillos se estabiliza porque la madera ya está vencida.
En muchas reparaciones caseras basta con este paso para que vuelva a cerrar suave.
Si la puerta queda más separada de un lado que de otro, ajusta la bisagra contraria. Por ejemplo: si la holgura es arriba debes ajustar la bisagra inferior y si la holgura es abajo debes ajustar la bisagra superior.
Las cuñas permiten un ajuste fino sin desmontar completamente el marco.
Cuando la puerta está visiblemente vencida o hay un espacio torcido entre hoja y marco, lo más efectivo es:
Aquí es donde, algunas puertas vuelven a fallar a los días porque el material ya perdió forma.
Estas puertas de entrada tienen bisagras reforzadas y marcos rígidos. Si presenta holgura:
Hay puertas que, aunque las ajustes, vuelven a desalinearse al poco tiempo. Aquí lo mejor es dejarlo a un técnico especializado.
Hay un punto donde ajustar deja de ser rentable, si la puerta presenta las siguientes situaciones:
En estos casos, lo más práctico es reemplazarla por una puerta nueva, hay puertas que ya no funcionan igual aunque las ajustes. Y es normal, las puertas también tienen vida útil, ahora puedes diseñar tu propia puerta para que se ajuste a tus gustos y necesidades.
Lo ideal es escoger una puerta acorde al clima para evitar hinchamiento, el uso que tendrá la puerta (entrada, interior, blindada) y el estilo del hogar.
En Puertas THT solemos recomendar modelos según estas necesidades, porque tener la puerta adecuada evita muchos de estos problemas a futuro.
Contáctanos para más información o puedes echar un ojo a nuestros distribuidores para hacerte con una de nuestras puertas den entrada.